“El Rapto del Niño” (Costumbres de Guatemala) Como por arte de magia, un día sin saber, ni como, ni cuando, la imagen del niño Jesús, desaparecía del nacimiento a la vista de los pastorcitos de arcilla y los paisajes simulados, impregnados de aromas a manzanilla, musgo y aserrín… No pocas veces “El rapto del Nino” se daba con la complicidad, de alguno de los miembros de la familia… La mama afligida, por la desaparición del niño, salía a las calles a pregonar el “Rapto” de la imagen, con la esperanza que alguien le diera, el paradero de donde se encontraba o de quien sería el raptor. Dicho rapto solía acontecer, en los días posteriores a la navidad, o aprovechando la confusión, debido a la entrada y salida de la gente de las casas, dando el abrazo de año nuevo o en una de las fiestas que se organizaban, para la navidad o bien para despedir el año. No pasaban muchos días, para que en una nota, puesta con cautela debajo de la puerta, los raptores, sin identificarse...