“El amor en tiempos de navidad” Enamorarse no es aferrarse, es dar alas para que el jilguero del corazón, encuentre su propio nido; es darle un respiró al alma, para que encuentre esa calma, de la cual precisa, para que brote del corazón, no solo la intención, sino junta a ella esa fortaleza, que forja la verdadera belleza. El amor en tiempos de navidad, si, tiene esa carga de emoción, tiene esa magia de la ilusión, pero más que eso, la fortaleza de un corazón, que es capaz de amar, más allá de la propia satisfacción. Porqué, qué es el amor, sin ese ingrediente de la pasión, sin ese toque de locura, que solo lo cura, la presencia de ese ser a quien se ama, dentro y fuera de la cama. Si, es un amor con vientos gélidos, que calan hasta los huesos, como el amor, cuando pasa del corazón a los sesos… Porque el amor se adueña de la razón y de la propia voluntad, para señalarle, la mayor verdad de la vida...